El tradicional negocio del frío-frío se ha posicionado como un dinamizador clave de la economía dominicana, ofreciendo una solución refrescante al calor y generando oportunidades de sustento para miles de personas en todo el país. Este fenómeno, que se observa de manera constante, especialmente en las temporadas de altas temperaturas, involucra a emprendedores de todos los tamaños que, con ingenio y dedicación, transforman hielo y jarabes en una fuente de ingresos vital.
Más allá de su función como alivio térmico, el frío-frío impulsa una cadena de valor que incluye la producción de hielo, la elaboración de jarabes y la distribución, contribuyendo significativamente al Producto Interno Bruto nacional. Su accesibilidad y bajo costo de inversión inicial lo convierten en una opción atractiva para el autoempleo en el país.
Este dulce y refrescante negocio no solo combate las altas temperaturas que caracterizan al territorio dominicano, sino que también fomenta la microeconomía y el espíritu emprendedor, demostrando la resiliencia y creatividad de los dominicanos. (Fuente: Periódico elDinero)
Fuente: Periódico elDinero















