El Hospital Traumatológico doctor Darío Contreras, ubicado en Santo Domingo Este, se ha convertido en el epicentro de una cruda realidad nacional al recibir, día tras día y con mayor intensidad los fines de semana, a un flujo constante de pacientes víctimas de accidentes de tránsito. Estos llegan trasladados por ambulancias del Sistema 9-1-1, servicios privados o vehículos particulares, reflejando la alta incidencia de siniestros viales en el país.
La puerta de la Emergencia de este centro hospitalario permanece siempre abierta, acogiendo historias que, en su mayoría, son el resultado de incidentes evitables. Esta situación subraya la persistente problemática de seguridad vial en el territorio dominicano, que lamentablemente ostenta una de las tasas más elevadas de fallecimientos por esta causa.
El ritmo incesante de llegadas, marcado por el sonido constante de las sirenas, convierte al Darío Contreras en un espejo fiel de la urgencia y el desafío que representa la prevención de accidentes en las calles nacionales. Esta noticia fue originalmente reportada por Diario Libre.
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