Cuba experimentó un segundo apagón a nivel nacional en menos de una semana, sumiendo a gran parte de su territorio en la oscuridad. Este incidente, que afectó a millones de ciudadanos, se produjo debido a fallos en su ya precaria infraestructura eléctrica, generando una interrupción masiva del servicio en todo el país.
La recurrencia de estas interrupciones masivas ha encendido las alarmas sobre la estabilidad del sistema energético cubano. Expertos señalan que la falta de inversión y mantenimiento, sumada a la escasez de combustible, contribuye a la vulnerabilidad de la red eléctrica nacional, impactando directamente la vida cotidiana de sus habitantes.
Este patrón de fallas eléctricas no solo agrava la situación interna de la isla, sino que también es observado con atención en el resto de la región. La situación en el país vecino resalta la importancia de la resiliencia energética en el Caribe, un tema de creciente relevancia para la estabilidad y el desarrollo de naciones como la República Dominicana. La información fue difundida originalmente por EL PAÍS.
Fuente: EL PAÍS














